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Ciencias Sociales y Jurídicas

Teoría general del derecho

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Origen del derecho

El derecho es el conjunto de normas y principios con los que una sociedad humana determinada elige regirse, para así distinguir entre lo justo y lo injusto, el orden y el caos, lo parcial y lo imparcial. Como muchas otras invenciones humanas, tuvo un lugar de inicio en nuestra historia como civilización y como especie.

El origen del derecho, así, se remonta necesariamente a los primeros intentos por conducir las sociedades agrícolas de la humanidad antigua hacia un objetivo común, garantizándole la paz social y algún tipo de orden productivo. De esta manera, el derecho habría surgido de la mano de las primeras formas primitivas de Estado.

En el momento en que se hizo indispensable delegar en ciertas autoridades (caciques, reyes, chamanes, sacerdotes) el poder, se hizo también necesario determinar cuáles serían las reglas de sucesión de dicho poder, cuáles serían sus alcances, sus formas, sus métodos. De esa manera, se fue estableciendo una costumbre, una manera de hacer las cosas, que fue fundamental para el nacimiento del derecho.

Las primeras normas y leyes se ejercieron y preservaron oralmente, y eran sólo fórmulas breves que regían el intercambio, o que solventaban posibles disputas en torno a la propiedad o la violencia. Pero a medida que la sociedad se hizo más compleja, también se complejizaron las leyes, y surgió así la necesidad de tenerlas por escrito para conservarlas, o siendo ya demasiado complicadas para memorizarlas.

Los primeros textos de esta naturaleza, escritos en tablillas de arcilla y procedente de la antigüedad mesopotámica, fueron:

  • El código de Urukgina (c. 2380 a. C.) que regía en la antigua ciudad sumeria de Uruk.
  • El código de Ur-Nammu (c. 2050 a. C.), decretado por el rey de la ciudad-estado de Ur.
  • El célebre código de Hammurabi (circa 1790 a. C.), dictado por el antiguo Rey babilonio, en el que se establecían las medidas a tomar como castigo ante violaciones, muertes o actitudes desleales.

También en la antigua China se formularon diversos cuerpos de leyes, desde al menos el siglo V a. C. Sin embargo, la Dinastía Qin (221-206 a. C.) fue la primera en recogerlas y formularlas en un único documento, de naturaleza política, militar, económica, cultural e ideológica.

Así nació el código Qin y sirvió de sostén del derecho Qin, aplicado al Imperio chino unificado, y heredado por las dinastías posteriores, como la Han, que procedió a fusionarlo con los principios del confusionismo.

A estos ejemplos podríamos sumar otros tantos provenientes del antiguo Egipto, o de los pueblos judíos antiguos (presentes aún hoy en la Biblia), o los códigos comerciales fenicios.

Pero en Occidente fue el derecho romano el que realmente marcó la diferencia. Propio de la antigua República Romana, poseía la complejidad y la calidad necesarias para operar durante casi mil años consecutivos, desde sus primeros documentos como la Ley de las XII Tablas, hasta la compilación jurídica llevada a cabo por el emperador Justiniano en el siglo VI d. C. (el Corpus Iuris Civilis).

El derecho romano ya distinguía entre derecho público y derecho privado. Así regulaba los asuntos referidos al Estado y también los propios de la vida privada.

Consideraba como fuentes no sólo la costumbre (consuetudine, en latín), sino también las decisiones del Senado Romano, los pronunciamientos de los magistrados romanos, los plebiscitos y también las opiniones de los jurisconsultos (las iura). Posteriormente, devenida la República en Imperio (en el 27 a. C.), se tomó también en cuenta las “constituciones imperiales”, emanadas del propio emperador.

Su importancia fue tal en Occidente y el mundo, que gran parte del sistema actual de muchas naciones proviene del derecho romano. La palabra misma “derecho” proviene del vocablo latino directus, traducible como “recto” o “directo”, en el sentido de “lo que no se desvía ni hacia un lado, ni hacia el otro”.

La mayoría de los códigos legales europeos provienen del derecho romano, y así también los que, siglos después, a través del Imperialismo y el Colonialismo las potencias europeas esparcieron por el mundo entero.

Fuentes del derecho

Son fuentes del derecho todas aquellas de donde se originan el derecho y las normas que se aplican a las personas. El término se vale del sentido metafórico de la palabra “fuente”, que indica el lugar de donde nace el agua, es decir, evoca su origen.

Se consideran fuentes del derecho todos aquellos actos y hechos del pasado que han servido para ordenar y regular las acciones y comportamientos de las personas. Ejemplo de ello es la costumbre y la religión, que establecían códigos de conducta para afianzar los buenos hábitos y evitar los vicios.

Actualmente, las fuentes del derecho surgen en los órganos públicos y de determinados procedimientos. Para ello, se toman en cuenta las experiencias pasadas para crear e implementar un sistema de derecho acorde a las necesidades jurídicas del presente.

Las fuentes del derecho se definen según sus antecedentes; pueden provenir de:

  • El derecho natural, que sostiene que la moral y la justicia son inalienables al ser humano,
  • El derecho escrito, constituido por los documentos que establecen una regla de conducta de carácter obligatorio, y
  • El derecho anglosajón o common law, basado en la jurisprudencia.

A partir de sus antecedentes, podemos clasificar las fuentes del derecho como formales, materiales o reales e históricas.

Clasificación de las fuentes del derecho

Tradicionalmente, se distinguen tres fuentes del derecho que tienen relación directa con el ordenamiento jurídico de un Estado, sus condiciones culturales e historia.

Fuentes formales

Son fuentes formales del derecho los textos y documentos en los que se recopilan las leyes o conceptos relacionados con estas, como, por ejemplo, la legislación y la doctrina.

También lo son las costumbres y la jurisprudencia, que consisten en los procesos de creación de las leyes, sus modos de empleo, alcances y funciones.

Las fuentes formales del derecho son:

  • Legislación: a través de los órganos del Estado o los poderes públicos se crean y promulgan un conjunto de normativas jurídicas aplicables y organizadas de manera jerárquica. Son leyes que se encuentran escritas en textos legislativos como, por ejemplo, en la Constitución de un país, los reglamentos o las ordenanzas. A este tipo de fuente también se conoce como fuente directa o fuente-acto, ya que se refiere a las normas jurídicas que contienen la ley en sí mismas y que son de carácter primario.
  • Costumbres: se trata de la fuente formal más antigua, es de carácter cultural y conlleva a una serie de conductas que son jurídicamente obligatorias y que se aplican de manera generalizada en una comunidad. Por ejemplo, no poner en riesgo ni atentar en contra de la vida de otras personas. También se le conoce como fuente-hecho, pues establece cuándo una regla o normativa se considera costumbre social.
  • Jurisprudencia: es la interpretación de las leyes que realiza el juez en casos donde las leyes primarias no resuelven de manera clara los asuntos discutidos y presentan dificultad en la integración e interpretación de estas. Es establecida por el Tribunal Supremo. También se le conoce como fuente indirecta que por sí mismas no crean el Derecho, pero ayuda a interpretar y explicar una ley.
  • Doctrina: son las interpretaciones u opiniones que hacen los juristas sobre las leyes para aclarar, de manera teórica, las interpretaciones de ciertas normas y sus aplicaciones. Igualmente se considera una fuente indirecta.

Fuentes materiales o fuentes reales

Las fuentes materiales o fuentes reales toman en cuenta la realidad social de un país o comunidad para determinar el contenido de una ley de carácter jurídico.

Estas leyes o normativas pueden ser creadas a través de las autoridades u organismos autorizados para ello como, por ejemplo, el parlamento o la asamblea del país en cuestión.

En este sentido, las leyes se formulan considerando la realidad económica, política, social, cultural, histórica, religiosa, riqueza natural y geografía de un país.

Fuentes históricas

Se refiere a todos los documentos, obras literarias, tratados científicos o testimonios, de carácter jurídico o no, que evidencian cómo los pueblos o comunidades se organizaban y establecían normas. Estas normas son las que ahora sirven de ejemplo para la creación de nuevas leyes.

Dos ejemplos de ello son Código de Hammurabi de la antigua Mesopotamia o la primera Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano (1789).

Fuentes del derecho según su jerarquía

Para entender mejor las fuentes del derecho, también es importante comprender cómo estas interactúan entre sí dentro de un marco jurídico específico en función de su importancia y rango.

La importancia y el rango de cada una será fundamental para aplicar o crear leyes y normativas, o de establecer sentencias, de allí que existan leyes que pueden generar la prelación de otras.

  • La Constitución: en la mayoría de los países la Constitución es el texto de carácter jurídico con mayor relevancia e importancia, ya que contiene un conjunto de leyes fundamentales que se aplican en un país y de las cuales pueden derivar otras de menor rango o alcance.
  • Tratados internacionales: conforman el derecho internacional, y se encargan de regular las relaciones políticas, económicas, sociales y culturales entre los Estados con el objeto de mantener la cooperación, negociaciones y demás relaciones de carácter internacional.
  • Leyes formales: son aquellas que autorizan o prohíben ciertos comportamientos o acciones, por ejemplo, los decretos legislativos o ministeriales.
  • Jurisprudencia: se refiere a la interpretación de las leyes y normativas que resultan confusas o ambiguas, por lo cual se discuten en el Tribunal Supremo o Tribunal Supremo de Justicia.
  • Costumbre: con el menor grado de jerarquía de las fuentes se encuentran las costumbres, entendidas como aquellas conductas que se tornan hábitos sociales o modelos de conductas. Se trata de normas creadas e impuestas por la sociedad, por lo cual el análisis de sus criterios se efectúa a partir de la jurisprudencia y la doctrina.

Las jerarquías de las fuentes del derecho varían de una legislación a otra según se estipule en cada país. Por ejemplo, la jerarquía presentada expone, de manera general, el ordenamiento jurídico español.

Fuentes del derecho internacional

El derecho internacional deriva también de las fuentes materiales, formales e históricas. Se caracteriza por la cooperación que existe entre naciones a fin de generar acuerdos bilaterales o multilaterales, de obligatoriedad recíproca entre los estados. Tales acuerdos se basan en las costumbres y principios de carácter internacional, estipulados en las normas de la propia comunidad internacional.

Como ejemplo se pueden mencionar los tratados internacionales, la jurisprudencia internacional, la creación de organizaciones de carácter internacional, la Corte Internacional de Justicia, entre otros.

Valores y fines del derecho

Los valores jurídicos ocupan un lugar intermedio en la jerarquía axiológica. Debajo de ellos están los valores políticos, económicos, de la sensibilidad y vitales, y arriba los valores morales, teóricos, estéticos y religiosos.

De acuerdo con la ley de fundamentación axiológica, los valores jurídicos son valores fundados y fundentes a la vez, fundados respecto de los valores inferiores y fundentes respecto de los valores superiores. De su situación especial en la jerarquía axiológica se derivan fecundas consecuencias en el orden teórico y práctico. Como valores Fundados, los valores jurídicos gozan de primacía respecto de los valores inferiores que están a su servicio; pero como valores fundentes, los valores jurídicos caen bajo la dependencia de los valores superiores a los cuales sirven como valores fundados, los valores jurídicos requieren los valores inferiores; como valores fundentes sólo condicionan los valores superiores. Los valores jurídicos, como valores intermedios, pueden regular; la realización de los valores inferiores, pero no la de los valores superiores.

Negación de los valores jurídicos.

Según (J. Haesaert), tratadista de teoría general del derecho, el derecho proviene del dominio de las normas. Consiste en una especie de normas. Una norma es una prescripción.

El derecho es una técnica y particularmente una técnica de las relaciones sociales. Los hombres persiguen sus fines de tres maneras: por medios exclusivamente naturales, por el empleo de cosas y por el empleo de hombres.

La técnica jurídica no tiene una aplicación general. Solo es posible en las relaciones de dominio y sumisión. Hay ciertos valores que no caben en el campo jurídico, así, por ejemplo: el amor, la fraternidad, etc. (Haesaert) es explícito en reconocer que la técnica jurídica no puede estar de manera ilimitada al servicio de todos los valores. Hay valores cuya imposición es un absurdo. A pesar de su crudo positivismos. (Haesaert) conserva alerta la conciencia de la jerarquía de los valores. Hay valores que no se ordenan, porque la imposición los desmerita.

Afirmación de los valores jurídicos.

Los valores se muestran: no se demuestran. Así como hay ciegos para los colores, así también hay ciegos para los valores. Ante la ceguera axiológica fracasa cualquier esfuerzo de mostración.

En nuestro parecer, el derecho en si es un valor puro. Su contravalor es el entuerto. La pareja axiológica derecho-entuerto se intuye en la experiencia humana y social que la realiza. Además, hay valores jurídicos fundamentales cuya presencia o realización justifica la experiencia jurídica como actividad humana y social específica. La conducta jurídica es la realización de valores jurídicos. El derecho positivo es un bien. En general, todo valor encarnado en un soporte temporal es un bien. En este sentido ha sido (Heidegger) que ¨ la historia no es otra cosa que la realización de valores¨.

Rango o jerarquía de los valores jurídicos

La jerarquía de los valores jurídicos entre sí no puede fundarse sino en conexiones apriorísticas de dichos valores como no se trata de un caso aislado de jerarquía, rigen para él también las mismas leyes generales de la jerarquía de todos los valores. Los valores jurídicos, en consecuencia, deben jerarquizarse según los criterios consabidos de la «profundidad de la satisfacción» o de «fundamentación axiológica». Así como en la jerarquía de los valores en general hemos preferido el criterio de fundamentación axiológica, así lo haremos también en la jerarquía de los valores jurídicos. En realidad, de la aplicación de dicho principio a la jerarquía de los valores jurídicos hemos sido dispensados gracias a la pericia.

Según (Rickert Scheler) ha elaborado la jerarquía de los valores jurídicos siguientes:

  • Valores de lo agradable y desagradable: placer-dolor;
  • Valores vitales: sano-enfermo, noble-ruin;
  • Valores espirituales, subdivididos en: a) estéticos: bello-feo; b) jurídico: justo-injusto; c) teórico: verdadero- falso; y
  • Valores religiosos: santos-profano. La ausencia de los valores éticos o morales obedece sin duda a que Scheler opone consciente dichos valores a todos los demás.

Con la ley fundamental axiológica preferimos la jerarquía siguiente:

  • Valores vitales: sano-enfermo, fuerte-débil, etc.;
  • Valores de la sensibilidad: agradable-desagradable, placer-dolor, etc.:
  • Valores económicos: útil-inútil, etc.
  • Valores éticos en sentido amplio subdivididos en:
    • políticos: poder-impotencia, etc.;
    • jurídico: derecho-entuerto, etc.;
    • morales: bueno-malo, etc.;
  • Valores teóricos: verdadero-falso, etc.;
  • Valores estéticos: bello-feo, etc.
  • Valores religiosos: santo-profano.

Los valores jurídicos ocupan un lugar intermedio en la jerarquía axiológica. Debajo de ellos están los valores políticos, económicos, de la sensibilidad y vitales, y arriba los valores morales, teóricos, estéticos y religioso.

Pasamos a continuación a tratar del problema de la relación de los valores jurídicos entre sí. En qué relación jerárquica están el orden, la seguridad, el poder, la paz, la cooperación, la solidaridad y más que todo la justicia. Tal es en nuestro concepto el nuevo problema. Existe un sentimiento unánime respecto de la justicia como valor jurídico supremo, excepto dos o tres casos, en todas las civilizaciones y estimativas jurídicas. No ocurre lo mismo respecto de los demás valores jurídicos.

La jerarquía de los valores jurídicos entre si no pueden fundarse sino en conexiones apriorísticas de dichos valores. Como no se trata de casos aislado de jerarquía, rigen para él también las mismas leyes generales de la jerarquía de todos los valores. Los valores jurídicos, en consecuencia, deben jerarquizarse según los criterios consabidos de la “profundidad de la satisfacción” o de “fundamentación axiológica”.

Los valores jurídicos se encuentran jerarquizados de la siguiente manera:

Orden

El orden es un valor jurídico e subordinación y coordinación. Su contravalor es la anarquía. Orden en general es la disposición concatenada y armónica de las cosas. Hay orden en el Universo. Mejor dicho, el Universo es orden. En cosmos, aunque en un tiempo fuese cosas. Hay orden en la vida. La vida es orden tanto en su estructura como en sus funciones. Pero lo que en el Universo y la vida es un hecho, en la organización social debe ser una cualidad valiosa preferible a una cualidad des valiosa. El valor orden es preferible en la sociedad al desvalor anarquía. El orden en la sociedad, sin embargo, no es un hecho sino un valor.

El orden jurídico es el “status” de las personas y grupos sociales en la sociedad y el Estado determinado por el ordenamiento jurídico. El orden jurídico es un factor de conservación de las condiciones de coexistencia de los elementos sociales en cuestión. Asume en su realización formas diversas y grados distintos de consistencia. Sus dos formas típicas son la jerarquía y la igualitaria. En la sociedad y en el Estado feudal, estamental u absolutista, el orden jurídico es totalmente jerárquico desde el rey hasta el siervo de la gleba.

El orden jurídico busca realizarse a través de la lucha y antagonismo de las fuerzas innovadoras y retrogradas, igualitaria y jerárquica. El orden jurídico debe ser un término medio que concilie los intereses justos tanto individual como colectivos

El orden público es el orden jurídico traducido a la fase externa de la organización social y estatal. Es la represión de los brotes de la anarquía, de las manías revolucionarias, de los golpes de fuerza. En síntesis, el orden público es la oposición sistemática de las fuerzas de orden a las fuerzas de desorden y anarquía. (PINEDA, 1961)

Seguridad

La seguridad es un valor de cooperación. Su contravalor es la inseguridad. Seguridad no es certeza pura y desnuda, como creen algunos juristas eminentes.

La seguridad jurídica consiste en la garantía que el Derecho proporciona respecto de la conservación y el respeto de los derechos de los miembros de la sociedad, consistente en el restablecimiento o reparación de los mismos en el caso de que estos sean violados.

La seguridad jurídica proporciona a los ciudadanos la posibilidad de conocimiento anticipado de las consecuencias jurídicas de sus actos (seguridad subjetiva) para saber a qué atenerse; también implica la existencia de un ordenamiento jurídico que garantice un estado de organización social, y ofrezca un grado determinado de previsibilidad en la realización de los restantes valores superiores (seguridad objetiva). (López, 2013)

Paz

La paz es un valor jurídico de coordinación. Su contravalor es la guerra. La paz y la guerra son dos contrarios cuya síntesis dialéctica es la historia. La paz es la preparación de la guerra y la guerra el medio de volver a la paz. “Si vis pacem, para bellum”, reza el aforismo romano.

Para la filosofía de la cultura la paz es un bien y la guerra un mal, de la misma manera que el respeto a la vida es un bien y el homicidio un mal.

Justicia

Conjunto de reglas y normas establecidas en un ambiente que sea adecuado para tener buenas relaciones entre personas e instituciones donde estas pueden prohibir, autorizar y permitir acciones que nos permitan tener una interacción de individuos e instituciones.

La justicia puede ser considerada desde tres puntos de vista diferentes: como virtud moral, como ordenamientos jurídicos y como ideal al que tiende o debe tener el derecho. Aunque la justicia constituye a un concepto único, caben esas diferencias posiciones que la contemplan desde ángulos distintos.

  • La justicia como virtud: La justicia es voluntad porque se realiza en la conducta de cada uno. Claro está que esa voluntad debe ser dirigida y orientada por la razón, pero el acto virtuoso es por esencia libremente determinado y por lo tanto voluntario.

Santo Tomas expresa que “la justicia es el hábito por el cual se da, con una voluntad constante y perpetua, su derecho a cada uno” (suma teológica, II-II, q. 58, art. 1).

Cicerón expresa “la justicia es un hábito del alma, observado en el interés común, que da a cada cual su dignidad” (De inventione, 2, 53, 160)

  • La justicia como ordenamiento jurídico: Es el punto de vista objetivo sobre la justicia que interesa más al derecho, porque este no se implanta para promover la virtud entre los hombres, sino para asegurar la justicia en las relaciones sociales. En otros términos, la relación que le da origen se encuentra regulada exteriormente por normas jurídica, previamente determinadas, que imponen la solución justa prescindiendo de nuestra intención y de nuestra voluntad. La justicia objetiva se identifica entonces con el derecho que la realiza, y consiste en el ordenamiento social que obliga a dar a cada uno lo que le corresponde.
  • El ideal de justicia: Este modo de considerar a la justicia como ordenamiento objetivo no trasciende de lo que ha establecido el derecho. Hay. En cambio, otro punto de vista superior que la contempla como el ideal que el derecho aspira a realizar. Tal posición es ineludible: deriva del sentimiento instintivo que cada uno lleva consigo acerca de lo que deben ser los actos humanos y el orden jurídico, mediante el cual se juzga unos y otros según reglas establecidas en la conciencia. (Mouchet, 1978)

Igualdad

La igualdad es el valor que exige para todos los hombres el mismo respeto, que es el sentimiento moral que reconoce en cada ser humano la misma dignidad, al margen de su raza, religión, credo político, clase social y situación económica o cultural. No se puede hablar de igualdad sin libertad ni de libertad sin igualdad; los dos son valores inseparables en un Estado democrático de Derecho.

La dignidad del ser humano, idéntica en todos los casos y consubstancial con su existencia, exige que toda persona tenga igualdad de tratamiento en igualdad de circunstancias. El abandono del principio de igualdad de trato ante la ley abre el camino a la arbitrariedad. La igualdad exige la eliminación de la pobreza, la explotación, la esclavitud, la opresión y todas las fuentes del dolor humano. (López, 2013)

Bien Común

El bien común es el conjunto de condiciones sociales, económicas, culturales y políticas necesarias para que se establezca un orden justo que facilite el desarrollo y perfeccionamiento moral, cultural y económico de la sociedad y de los individuos en cuanto partes integrantes de la sociedad [49]; es decir, hace posible el logro más pleno que es la propia perfección.

El bien común es el bien de todos, al cual se subordinan el bien de los particulares. El bien común debe primar sobre el bien individual. No consiste en la simple suma de los bienes particulares de cada sujeto del cuerpo social. Siendo de todos y de cada uno el bien permanece común, porque es indivisible y porque sólo juntos es posible alcanzarlo, acrecentarlo y custodiarlo, también en vistas del futuro. Afecta la vida de todos, exige la prudencia por parte de cada uno, y fundamentalmente por aquéllos que ejercen la autoridad.

Toda organización social tiene como fin lograr su propio bien consistente en el perfeccionamiento y bienestar social y. por ende, el bien de los individuos que la integran. El fin supremo del Derecho no puede ser otro que el de obtener el bien que la comunidad se propone. Las características del bien común son las siguientes:

  • Es objetivo.
  • Deriva de la naturaleza humana.
  • Redunda en provecho de todos.
  • Abarca a todo el hombre.
  • Obliga al Estado.
  • Obliga al ciudadano.

El bien común, comprende la esfera espiritual de la libertad, la tranquilidad y confianza mutua, la moralidad y el respeto a los derechos humanos.

El bien común significa que la sociedad esté organizada o funcione de tal manera que todos sus miembros tengan la posibilidad de realizar los valores típicamente humanos. Esto únicamente se logra cuando, con la colaboración de todos, la sociedad logra obtener y distribuir equitativamente, en un ambiente de paz, los medios necesarios para una vida realmente humana. (López, 2013)

Características del derecho

Tratándose de un ordenamiento normativo que busca regir el comportamiento social, las características del derecho están desarrolladas con el propósito de que no se vea vulnerado y, al mismo tiempo, posea estructura y proyección. A continuación, describiremos algunas de sus propiedades y daremos ejemplos de las características del derecho.

Característica del estado de derecho

La característica del estado derecho hace referencia a la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley. Es decir, sin ella no sería posible desarrollar un ordenamiento jurídico que obligue al Estado y demás instituciones a velar por el cumplimiento por igual de sus propias normativas, las cuales deben ser de carácter público y notorio.

Por mencionar un ejemplo de la característica del estado de derecho, podemos tomar las gacetas oficiales o medios de comunicación como canales para que los ciudadanos tengan conocimiento de las normativas bajo las cuales todos se encuentran sujetos, y asimismo para dar a conocer sus derechos y libertades.

Característica de normatividad del derecho

Por otro lado, la característica de normatividad del derecho señala el lugar de este dentro de una realidad social. Por lo tanto, la constitución de normas debe ajustarse y corresponder al marco cultural donde se desenvuelve.

Como ejemplo de la característica de normatividad del derecho vemos la naturaleza de las leyes y normas que busca establecer un marco de lo que se considera justo dentro de las relaciones de los miembros de una comunidad específica, o bien en la relación de estos con el Estado y/o institución.

Característica de bilateralidad del derecho

de la característica de la bilateralidad del derecho se aborda la interactividad entre dos o más individuos que se someten en igual medida a la norma. En este sentido, un ejemplo de la bilateralidad del derecho puede verse en la diferencia que existe entre la normativa jurídica y la normativa moral.

Si bien la segunda proviene de la capacidad del propio sujeto para regular su comportamiento en su interacción con los otros, la normativa jurídica per se es la fuerza bajo la cual se ven obligados todos los individuos a regular su voluntad frente a la norma y los otros.

Característica de coercibilidad del derecho

Para poder obtener la ejecución de una conducta social prescrita, las normas se amparan bajo la característica de coercibilidad del derecho. Dentro de esta, se ejerce una fuerza de coacción particular que distingue las normas jurídicas de los protocolos y regímenes sociales.

De esta manera, el Estado puede someter bajo la coerción necesaria a todos aquellos partícipes de un conflicto, incluso si el mismo se ve involucrado no está exento de ser sancionado por la ley. Esto, como ejemplo de la característica de coercibilidad del derecho.

Característica de heteronomía del derecho

En este caso, la característica de heteronomía del derecho significa que las normas jurídicas son creadas por un tercero distinto al destinatario de la norma y, al mismo tiempo, cumplen con la particularidad de ser impuestas con cierto grado de sumisión.

Para verlo dentro de un ejemplo, la característica de heteronomía del derecho se aplica en el caso de la ley que crea un impuesto determinado para todo un sector sin tener en cuenta la voluntad común, a modo de regulación legal.

Característica de pretensión de inviolabilidad

Puesto que las normas y leyes son propensas a ser incumplidas, la característica de pretensión de inviolabilidad busca que estas sean respetadas, incluso por parte de entes institucionales y/o el Estado.

Un ejemplo de la característica de la pretensión de la inviolabilidad del derecho puede verse dentro del establecimiento de sanciones, las cuales pretenden ser parte de la fuerza de coerción que limite la voluntad de los individuos e instituciones que busquen quebrantar las normas.

Característica del sistema del ordenamiento jurídico

Dentro del aparato jurídico, las normas y leyes no están distribuidas de forma azarosa o arbitraria, sino que amparadas en la característica del sistema de ordenamiento jurídico se encuentran estructuradas y coordinadas de forma sistemática, guardando entre sí niveles de rango y prelación. Así, todas conforman una estructura armónica.

Por ejemplo, la característica del sistema del ordenamiento jurídico dentro de los sistemas democráticos está amparada por la constitución como supremo marco de referencia para todos y cada uno de los miembros del territorio, seguida de las leyes, reglamentos, tratados, convenciones, entre otras regulaciones.

Característica de fuentes del derecho

Frente a la resolución de cualquier conflicto, para tomar alguna decisión o interpretar cualquier norma la característica de fuentes del derecho contempla la consulta a casos previos que den algún tipo de precedente. Estos precedentes pueden ser de tres tipos: históricos, reales y formales.

Como ejemplos de fuentes del derecho de cada tipo, primero podríamos mencionar documentos o códigos heredados de culturas anteriores, en el segundo caso se trataría de fuentes que contemplan factores históricos y específicos de orden social, político, económico, etc. y, por último, las fuentes formales pueden incluir la jurisprudencia, tratados internacionales, la legislación, entre otros.

Característica de interpretación jurídica

Cuando se trata de establecer el significado y alcance de las normativas dentro de un caso particular, se hace referencia a la característica de interpretación jurídica. Siendo algo esencial para discernir las condiciones específicas que apelen al cumplimiento de lo estipulado en el marco legal.

En este sentido, las leyes pueden ser interpretadas según su fuente formal, su intérprete, su autenticidad o, incluso, desde sus resultados. Un ejemplo de la característica de interpretación jurídica es la tarea que llevan a cabo los jueces cuando determinan el sentido y abordaje de las leyes para un caso judicial concreto.

Característica de la división del derecho

Dentro de la característica de la división del derecho podemos hablar de la facultad que se tiene para abordar desde una perspectiva más específica cada situación, conflicto o entorno. En términos generales, el derecho se divide en dos ramas: derecho público y derecho privado. Más, sin embargo, se pueden encontrar otras subdivisiones.

Entre algunos ejemplos de la característica de la división del derecho tenemos:

  • Derecho informático
  • Derecho comunitario
  • Derecho administrativo
  • Derecho económico
  • Derecho penal
  • Derecho de los recursos naturales

Clasificación de las normas

Las normas obedecen a una prescripción de conducta preestablecida acorde a la cual una persona debe ejecutar su comportamiento o bien adecuar sus modales, estas vienen predeterminadas con el fin de poder establecer rangos aceptables en la sociedad.

Con total independencia de su origen las normas vienen para establecer un orden en determinado grupo, de modo tal que las personas que formen parte de él las observen y se comporten acorde a ellas, evitando así todo tipo de roce, mala conducta o bien comportamiento erróneo que pueda ocasionar diferencias, roces o lo peor una anarquía.

Es por ello, que los sociólogos, como profesionales en el estudio del complejo conglomerado social, se encargan del estudio de la tipología de las normas con el fin de determinar la influencia de cada una de ellas en el ser humano.

Normas Morales

Son aquellas que como su nombre lo indica provienen de la moral, esta es una palabra que hace alusión a la costumbre; en sí la moral es un término establecido con el fin de denotar la reflexión distintiva del hombre entre lo bueno y lo malo.

Por lo general, la moral suele ser confundida con la ética por medio de la percepción de lo generalmente aceptado como bueno en la sociedad, es por ello, que actuar conforme a la moral implica comportarse de una forma buena y aprobada por todo el nicho social.

Normas Jurídicas

Aquellas que son emitidas por un órgano competente, las normas jurídicas, aunque poseen una clasificación compleja conforme lo describe Kelsen en su pirámide jurídica, en sentido estricto, son todo aquel conjunto del cuerpo normativo que son promulgadas por el cuerpo competente, quien las examine y emite en forma escrita.

Las normas jurídicas emanan con el fin de establecer los derechos y las obligaciones que pueden encuadrarse en cualquier relación interpersonal que pueda establecerse en la sociedad.

Estas normas cuentan con un carácter especial, que es el ser coercitivas, lo que significa que las mismas deben ser cumplidas de forma obligatoria ya que de lo contrario se corre el riesgo de padecer sanción.

Normas Religiosas

Estas normas proceden de un cuerpo religioso el cual preestablece una serie de postulados con el fin de que la mismas sean observadas por los creyentes; la mayoría de las normas religiosas van acordes a las normas morales y jurídicas, por lo general no las contravienen.

Pese a que muchas de ellas vienen determinadas con el fin de que la persona obtenga la recompensa divina, estas permiten un actuar personal idóneo y óptimo para la convivencia social.

Trato Social

También denominadas convencionalismos sociales, estos refieren a las costumbres que se establecen en determinado lugar como parte de la cultura siendo las mismas de obligatorio cumplimiento con el paso del tempo.

En un principio es la costumbre la que las impone, pero poco a poco la propia presión social hace de ellas unas normas categóricas e imprescindibles.

Normas jurídicas y sus características

Las normas jurídicas son reglas o preceptos establecidos por una institución legal que buscan mantener el orden de un país o región. Tienen como función mostrarles a las personas cuáles son sus deberes y derechos dentro del Estado; es decir, estas normas han sido creadas con el propósito de que los habitantes cumplan con sus valores y respeten a los otros integrantes de la nación.

Las normas jurídicas pueden aprenderse desde la infancia. Por ejemplo: desde pequeños se nos enseña a no robar, pues al hacerlo se le quita a una persona algún objeto que le pertenece por derecho. Además, ese acto causa desorden social y promueve la desconfianza entre los miembros de la comunidad. Para evitar el caos y la injusticia, las autoridades recurren a castigar a los sujetos que quebrantaron las normas. Estos castigos varían dependiendo del crimen cometido, entre ellos se encuentran el pago de una multa, realizar servicio comunitario o la sentencia a prisión.

Entre las características de las normas jurídicas más notables encontramos que son coercitivas, gozan de exterioridad, son heterónomas y bilaterales, definen el deber ser de la conducta humana o, en conjunto, conforman un sistema jurídico. Es conveniente decir que estas reglas suelen ser diferentes en los distintos países; un caso especial es Estados Unidos, donde cada estado cuenta con sus propios deberes, derechos y sanciones. No obstante, más allá de las diferencias que existan entre una nación y otra, las normas jurídicas se caracterizan por ser:

Son obligatorias

Para que las normas jurídicas se cumplan no es necesario que las personas las acepten, ya que su validez es otorgada por las instituciones del gobierno. Es decir, el derecho y el deber se les imponen a las personas desde afuera y –quieran o no– tienen que obedecer las órdenes.

Son independientes de las razones humanas

La finalidad de estas normas es ordenar la conducta de las personas para que sus acciones no afecten la seguridad colectiva. Por esta razón, las reglas jurídicas juzgan a las personas por sus comportamientos incorrectos y no suelen aprobar las razones que tuvieron para ejecutar un acto injusto o ilegal.

Gozan de exterioridad

Las normas jurídicas regulan las acciones que se manifiestan exteriormente en los individuos, y no las que se producen en su interior. Por ejemplo, si una persona siente deseos de matar a otra persona, el derecho hace caso omiso a ese sentimiento interno.

Son heterónomas y bilaterales

Se considera que las normas jurídicas son heterónomas –y no autónomas- porque su formulación e imposición provienen de un ente distinto y externo a los sujetos destinatarios de las normas.

Son determinantes

Las normas jurídicas tienen un contenido fijo claramente reconocible en el texto. Sin embargo, al momento de presentarse una ambigüedad al momento de su aplicación, se recurre a la figura del juez para la interpretación de su contenido en el caso particular, lo cual queda establecido mediante una sentencia.

Carácter dual

Las reglas jurídicas comprenden dos aspectos: uno activo y otro pasivo. La persona o institución activa es aquella que tiene el poder de pedirle a los integrantes de la sociedad que cumplan con sus responsabilidades. En cambio, el sujeto pasivo es quien debe someterse a las obligaciones descritas en las normas.

En conjunto, conforman un sistema jurídico

Las normas jurídicas de un Estado no están desligadas entre sí, sino que todas ellas, en conjunto, conforman un sistema jurídico ordenado e interrelacionado que rige los distintos aspectos de la vida de una sociedad.

En México, la validez de un contrato digital se encuentra soportada por fundamentos legales desde hace más de 10 años.

El artículo 1803 del Código Civil expresa que todo contrato es válido si hay un acuerdo documentado en papel, de manera verbal, o por un medio electrónico. Y en el art. 89 del Código de Comercio se acredita que toda información en contratos electrónicos (actos de comercio) no puede ser rechazada jurídicamente por estar contenida en mensajes o medios electrónicos. Por otra parte, la “Ley de Firma Electrónica” declara que “el conjunto de datos y caracteres que permite la identificación del firmante, que ha sido creada por medios electrónicos bajo su exclusivo control, de manera que está vinculada únicamente al mismo y a los datos a los que se refiere, lo que permite que sea detectable cualquier modificación ulterior de estos, la cual produce los mismos efectos jurídicos que la firma autógrafa.”

Es decir, la firma electrónica tendrá la misma validez que la firma autógrafa (en papel) a medida que se logra acreditar el vínculo entre el firmante y la firma (artículo 1834 Bis Código Civil Federal). Esto llega a ser posible mediante la implementación de tecnología que reconoce la trazabilidad de la escritura gracias a softwares especializados.

Sin embargo, existen ciertos requisitos que debe cumplir un contrato digital para poder ser legítimo. A continuación, describiremos las características que deben integrar este tipo de acuerdos y los beneficios que han logrado generar, así tendrás un mayor conocimiento sobre el tema.

Dentro de un contrato digital, el elemento más importante es el “mensaje de datos”. El cual se denomina como toda aquella información rastreable que puede ser generada, enviada, recibida y almacenada en medios ópticos, electrónicos y cualquier otro tipo de tecnología.

Para tener validez ante la ley, el convenio debe apegarse a las siguientes características:

La información del mensaje se debe encontrar disponible para poder realizar alguna consulta posterior.

Debe ser conservado o almacenado a través del tiempo.

Tiene que poseer una huella digital, que permita corroborar qué personas, en qué fecha y en qué lugar suscribieron dicho documento. Estos se suelen recolectar con servicios de softwares especializados.

Por último, tal como en un contrato físico debe existir una versión en original. Lo que, de forma electrónica, aplica garantizando que su contenido no ha sido alterado.

En México somos de los pocos países en el mundo que cuenta con una regulación específica para instituciones financieras tecnológicas. A través de la “Ley fintech” se regulan todas las obligaciones frente a autoridades y clientes que pueden llevar a cabo las mencionadas instituciones, asimismo contamos con marco regulatorio (Código de Comercio, etc.) que regula el comercio electrónico (mensajes de datos, firma electrónica, etc). Permitiendo que estas celebren contratos digitales con absoluta validez.

Ámbito material de la norma jurídica

El ámbito material de validez de las normas jurídicas —o ramas del derecho— identifica la materia que pretenden regular, es decir, las normas jurídicas no se aplican indistintamente; cada una rige en determinada área del derecho y tiene características particulares.

Tradicionalmente se conocen como ramas del derecho público las materias constitucionales, internacional pública, administrativa, procesal, electoral y penal. En el derecho privado tenemos a las materias civil, mercantil e internacional privada, las que a su vez pueden admitir múltiples divisiones.

Existen otras ramas del derecho, como la agraria, la económica, de seguridad social, del trabajo y de asistencia social que, por sus vínculos proteccionistas, aspiran a la supremacía del interés común sobre los individuales y conforman el derecho social. Además, debido a las transformaciones sociales y culturales han surgido nuevas disciplinas, tales como el derecho informático.

Ámbito temporal de la norma jurídica

Al hablar del ámbito temporal de validez de una norma jurídica, se refiere al espacio de tiempo comprendido entre límites determinados en que esa norma subsiste o debe valer legalmente. Así, se tiene que su ámbito temporal de validez será aquél en que la norma jurídica se considera vigente.

Clasificación y ramas del derecho

Derecho objetivo

El derecho objetivo hace referencia a las leyes, reglamentos, ordenanzas y, en resumen, a las normas recogidas en códigos legales y publicados para el conocimiento de todos los ciudadanos, es el ordenamiento jurídico.

Este derecho es sinónimo de las normas jurídicas en general. Por lo que cualquier norma jurídica será reconocida como derecho objetivo. Por tanto, este derecho prevé y establece obligaciones para el conjunto de la ciudadanía.

Varios ejemplos son la Constitución o las leyes ordinarias. Todos ellos son normas que imponen obligaciones y, por tanto, son considerados derecho objetivo.

Características del derecho objetivo

Las principales características del derecho objetivo son:

  • Hace referencia a toda clase de norma jurídica, ya sea la Constitución de mayor rango como a ordenanzas locales o municipales.
  • Aunque el derecho objetivo es sinónimo de los códigos legales también es parte de este derecho las normas consuetudinarias, es decir, las costumbres.
  • Este derecho está formado por el derecho positivo (normas escritas) y por el derecho natural (costumbres).
  • Establece obligaciones a la ciudadanía.
  • El Estado es quién tiene poder coercitivo para hacer cumplir con estas normas y los ciudadanos tienen que respetarlo y cumplirlo.
  • El derecho objetivo hace que nazca el derecho subjetivo.
  • El derecho objetivo regula la vida cotidiana de las personas.
  • Su principal objetivo es regular las conductas de las personas en un determinado periodo y en un concreto territorio.
  • Es heterónomo. Es decir, quien se encarga de legislar y establecer normas no tiene relación directa con las personas que deben cumplirla.

Derecho subjetivo

Cuando hablamos de derecho subjetivo, nos referimos al conjunto de potestades, libertades y facultades jurídicas que poseen los individuos. Se sustentan en cualquier razón admisible en derecho como la naturaleza, el acuerdo mutuo (contratos) o el ordenamiento jurídico (derecho objetivo).

El derecho subjetivo nace de una ley o un contrato, a través del cual alguien adquiere un derecho sobre algo o sobre alguien, por mutuo acuerdo y siempre dentro del conjunto de obligaciones que contempla el marco jurídico de la nación. Visto así, se trata de las funciones o las derivaciones del derecho objetivo.

Clasificación del derecho subjetivo

Existen tres formas distintas de clasificar el derecho subjetivo, atendiendo a criterios diferentes:

Según la conducta debida, el derecho subjetivo será:

  • A la conducta propia. Cuando permite hacer u omitir acciones.
  • A la conducta ajena. Cuando permite exigir una conducta positiva (hacer algo) o pasiva (dejar de hacer algo).

Según su efecto, el derecho subjetivo será:

  • Cuando se hace valer un derecho frente a otra persona o personas identificadas concretamente.
  • Cuando se hace valer un derecho ante el conjunto de la sociedad.

Según su régimen jurídico, el derecho subjetivo será:

  • Público. Cuando se trata de facultades que se hacen valer frente al Estado y representan los límites que éste se impone a sí mismo.
  • Cuando se trata de facultades que se hacen valer frente a particulares, se ejerce en relaciones con terceros, o frente al Estado actuando no como ente soberano, sino como un actor jurídico más.

Derecho natural

El Derecho Natural es aquella corriente de orden filosófica-jurídica que defiende la existencia de un derecho anterior a cualquier norma jurídica positiva.

En relación a lo anterior, aunque el ser humano, o el Estado a través de su poder competente para legislar confiera leyes para ser cumplidas por todos los ciudadanos, dichas leyes se encuentran sometidas a la no contradicción de esa norma o ley natural, ya que de ser así sería una ley injusta o sencillamente no podría aplicarse dicha ley.

Varios filósofos explican que las leyes positivas deben cumplir y respetar el derecho natural de las personas, ya que deben respetar ciertos derechos que son inherentes al ser humano, que a su vez son inalienables, por lo cual su violación debe ser castigada por tratarse de una violación de un derecho fundamental de los seres humanos, lo que haría que dicha ley positiva no puede ser aplicable bajo ningún concepto y los ciudadanos puedan optar por su no cumplimiento en razón de su condición de injusticia.

El derecho natural es una doctrina ética y jurídica que defiende dicha existencia de los derechos del hombre fundados o determinados en la naturaleza humana, que estos son anteriores y superiores al derecho positivo, es decir, que la vida humana, por ejemplo, así como la libertad, son derechos previos y anteriores a cualquier ley positiva, por lo cual dicho derecho positivo debe respetarlos y defenderlos siempre, por su condición de derechos fundamentales.

Es por ello que varios filósofos, doctrinarios y estudiosos del derecho explican y defienden que la validez de una ley depende de su justicia, ya que una ley injusta que atente contra los derechos fundamentales del ser humano no puede ser válida, con lo cual su aplicación quedaría en desuso, porque una ley injusta va en contra de cualquier precepto y concepto del Estado de Derecho que deben gozar los ciudadanos de cualquier territorio.

Es por esto que el filósofo Jonh Lock dice: “sería legítimo resistirse a la autoridad cuando intenta imponer el cumplimiento de una ley injusta o aquella ley que no sea compatible con la ley natural”, por ejemplo: la actuación de los nazis que realizaron atrocidades permitidas por la ley y por el derecho positivo en vigor, lo cual no quiere decir que hayan sido leyes justas, por el contrario eran violatorias de los derechos fundamentales de las personas, lo cual en la actualidad cualquier militar, policía o hasta los propios ciudadanos deben resistirse al cumplimiento de una norma violatoria de los derechos humanos de las personas.

Derecho positivo

El derecho positivo es el conjunto de normas jurídicas escritas, que a su vez han cumplido con los requisitos formales necesarios para efectuarse la creación de las leyes conforme a lo establecido en la constitución nacional de un país.

Tanto las leyes como los decretos, reglamentos o acuerdos establecidos para regular las conductas y acciones de los ciudadanos, organismos públicos y privados, forman parte del derecho positivo.

La Carta Magna de un país, en su mayoría, establece como órgano competente para la elaboración de las leyes al Poder Legislativo, ya sea este el congreso, el parlamento o la asamblea nacional.

Cabe destacar que el derecho positivo se basa en el iuspositivismo, corriente filosófica y jurídica que toma en cuenta las necesidades a partir de la cuales los seres humanos proponen, formulan y establecen una serie de normas o leyes a fin de garantizar la convivencia y el bienestar social.

En este sentido, se trata de leyes hechas por los ciudadanos y que responden a un conjunto de necesidades, variantes en el tiempo, las cuales son aprobadas y reguladas por el Estado a través de diversos órganos públicos. Por ejemplo, el derecho a la protección de la propiedad privada, entre otros.

Asimismo, el derecho positivo se apoya en la Teoría del Normativismo planteada y defendida por el teórico del derecho Hans Kelsen en el siglo XX.

Se trata de organizar el derecho según una jerarquía de normas, dando mayor importancia a la constitución nacional, ya que a partir de ésta se organiza el Estado, se establecen sus funciones y límites.

En base a esto, los ciudadanos acuerdan cómo quieren regir sus vidas, definen cómo estará organizado el Estado y pasa de ser un Poder Constituyente de los ciudadanos al Poder Constituido del Estado, porque ya está formado y establecido quedando plasmado en la constitución nacional todo lo acordado.

También hay autores que explican que el derecho positivo es un derecho dado por el Estado una vez que es constituido y delego al Poder Legislativo la función de la creación de las leyes, previo cumplimiento de los deberes de forma y de fondo para la creación de estas.

Por lo tanto, la ley debe de ser entendida como derecho positivo, producto de esa función del Estado de legislar, que fue dada por todos los ciudadanos al momento de pactar las normas que regirán la convivencia de todos y cada uno de los ciudadanos de un país.

Derecho vigente

Se denomina derecho vigente a aquel derecho establecido por el poder legislativo, que se encuentra en vigor en un territorio y tiempo determinado, cuyo cumplimiento es de carácter obligatorio.

El derecho vigente no puede ser sustituido o anulado mientras esté en vigencia. Pero sí se opone al derecho que en algún momento estuvo vigente y que luego caducó o fue derogado.

Características del derecho vigente

Es importante saber diferenciar el derecho vigente de otros tipos de derecho, en especial del derecho positivo, con el cual se acostumbra a confundir. Por ello se deben destacar sus características principales.

  • El derecho vigente se caracteriza principalmente por el factor tiempo, es decir, su vigencia que lo limita en ejecución y acción.
  • No todo derecho vigente se puede considerar como positivo, así como tampoco todo derecho positivo es vigente.
  • La validez del derecho vigente dependerá del conjunto de requisitos que deba cumplir, los cuales son establecidos por las normativas que lo rigen.
  • El derecho vigente es reconocido por el Estado ya que se crea y fundamenta a través de los diferentes órganos que lo conforman.
  • El derecho vigente permite el orden jurídico a través de leyes consuetudinarias, es decir, leyes o normativas tradicionales, impuestas por el orden jurídico de una nación.

Derecho público

El derecho público son las normas que regulan las actuaciones de los organismos del Estado y las relaciones entre personas físicas o jurídicas de carácter privado con organismos de la Administración Pública.

La diferencia dentro del ordenamiento jurídico de normas de derecho privado y derecho público fue establecida en derecho romano. El derecho público hacía referencia a cuestiones del Estado romano y su forma de gobernar, como por ejemplo la forma de llegar a ser parte del senado o establecer las funciones de las instituciones.

Esta diferencia permanece en el estudio de las normas jurídicas que rigen un Estado. Por una parte, las normas que organizan, fiscalizan y regulan los organismos públicos y, por otra, las normas que regulan las relaciones entre particulares privados.

Los juristas deben conocer desde sus estudios universitarios las dos ramas en que se clasifica el derecho.

Las normas que constituyen el derecho público y que regulan la función pública cumplen un fin esencial, el cual es proteger al ciudadano del abuso de poder por parte del Estado.

Características del derecho público

Las características principales del derecho público son:

  • Estas normas tienen la finalidad de organizar las instituciones públicas de un Estado.
  • Velar por el interés general de los ciudadanos.
  • Los particulares no pueden modificar las normas de este derecho público.
  • Son normas impuestas para regir las relaciones entre particulares y organismos públicos.
  • Sus normas afectan a todos los ciudadanos y no a una relación particular.
  • No prevalecen los pactos o acuerdos entre las partes, sino que las normas son imperativas.

Derecho privado

El derecho privado es el conjunto de normas que regula las relaciones entre personas físicas o jurídicas de carácter privado.

La diferencia dentro del ordenamiento jurídico de normas de derecho privado y derecho público fue establecida en derecho romano. El derecho privado hacía referencia a las relaciones privadas entre varias partes, como, por ejemplo, un contrato de compraventa.

La diferencia entre las normas de derecho público y privado fue establecida por primera vez por el jurista romano Ulpiano.

La diferencia permanece en el estudio de las normas jurídicas que rigen un Estado, por una parte, las normas que organizan, fiscalizan y regulan los organismos públicos y, por otra, las normas que regulan las relaciones entre particulares privados.

Características del derecho privado

Las principales características del derecho privado son:

  • Son normas que afectan a la esfera privada de las personas.
  • Prevalece la autonomía de la voluntad. Es decir, existe libertad de pacto entre las partes, aunque con el límite de no realizar lo prohibido por ley (un contrato en el que se pacta el asesinato de una persona).
  • No es un derecho donde prevalezcan normas imperativas.
  • Las normas de derecho privado se basan en la igualdad de las partes. En derecho público la administración está en una posición de poder respecto al particular.
  • El derecho civil es la manifestación más amplia del derecho privado.
  • Las normas del derecho privado tienen como destinatario a los ciudadanos y no a los poderes públicos.
  • Los poderes públicos pueden verse afectados por la regulación del derecho privado cuando actúan como persona privada.
  • No persigue el interés general sino el interés de los individuos particulares.

Derecho social

El derecho social es el conjunto de leyes, disposiciones y normas que establecen y diferencian los principios y las medidas de protección de las personas, grupos y sectores de la sociedad económicamente débiles. Se trata del marco jurídico que se ocupa de los eventuales conflictos que se producen dentro de la sociedad y entre las clases sociales que la componen.

El derecho social, como su nombre lo indica, se ocupa de los derechos sociales, que son derechos subjetivos reconocidos por el derecho positivo y que forman parte de los derechos fundamentales del ser humano, de acuerdo a lo aprobado por el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC) que entró en vigor internacionalmente en 1976.

Estos derechos también son reconocidos por la Declaración Universal de los Derechos Humanos promulgada en 1948. Comúnmente se distinguen de los derechos naturales y por ello reciben una legislación aparte.

Los derechos sociales pueden estar fundamentados en el “contrato social” como lo entiende Rousseau (explícito o no en una Constitución Nacional), o bien derivados de las respectivas Declaraciones de Derechos Humanos. Se ocupan de cuestiones vinculadas a las libertades individuales, el trabajo, la previsión social y el acceso a los servicios básicos.

Características del derecho social

Las áreas de interés del derecho social tienen que ver con la convivencia de los seres humanos en sociedad, o sea, de la justa resolución de las necesidades sociales del ser humano, a partir de la intervención de las instituciones. Esto tiene que ver directamente con la igualdad, la equidad, el estado de derecho y otras condiciones que garantizan la continuidad de la paz social.

A simple vista, esta tendría que ser una de las ramas fundamentales del derecho, en una sociedad como la actual que cada vez entiende como algo más importante la satisfacción de las necesidades sociales. Sin embargo, suele tenérsela por sobreentendida dentro de la ley, formando parte de otros preceptos legales (como el derecho laboral, el derecho procesal, etc.).